Germán Málaga señala que su equipo de investigación no decidía quién se vacunaba en Cancillería o en el Minsa

El doctor Germán Málaga, responsable de los ensayos clínicos de Fase III de la vacuna de Sinopharm en el Perú, señaló este miércoles que su equipo de investigación no decidía qué funcionarios se inmunizaban contra la COVID-19 en el Ministerio de Relaciones Exteriores o en el Ministerio de Salud (Minsa).

En entrevista con el programa Ampliación de Noticias de RPP, el médico, investigador principal de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), precisó que solo es «responsable académico y científico» del estudio y no de temas administrativos o con negociaciones de las dosis.

«Quiero dejar claro que el equipo de investigación no tomaba parte de estas decisiones de quienes se vacunaban en Relaciones Exteriores o del Minsa, eran las personas que se habían designado, que trabajaban con nosotros, quienes enviaban sus relaciones o traían personal que trabajaban en el ministerio y nosotros de buena fe procedíamos a vacunarlas», dijo.

«Instrucciones de uso»
Germán Málaga explicó que en el protocolo aprobado por el Instituto Nacional de Salud (INS) y Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), establecía que llegarían al país 3 200 dosis de candidatas a vacunas de Sinopharm y que no eran parte de la investigación. Además, el médico aclaró que este lote venía con unas «instrucciones de uso».

«1 200 para la embajada china, úsenlo por favor para el para personal que labora directamente en el ensayo y en personal relacionado, así de discrecional, porque así está en el protocolo (…) y como se ejerce este estudio, del Minsa y Relaciones Exteriores, la delegación china también dice a Cancillería, que negocia estos candidatos a vacuna, pueden utilizarlas, lo mismo le dice al Minsa y les agrega (…) se pueden usar en las personas que trabajan en la estrategia de lucha contra la pandemia», afirmó.

El médico insistió que los funcionarios de enlace del Minsa y Cancillería eran los encargados de elegir a las personas para recibir las dosis dentro de las «indicaciones e instrucciones» del protocolo, por lo que su equipo de investigación no supervisaba o fiscalizaba este proceso. «Si un funcionario que está negociando, es un tema de él», agregó.

Experimentación irregular
De otro lado, Germán Málaga reconoció que la aplicación de tres dosis en 30 personas, como parte del ensayo de la vacuna, era para investigar, fue «irregular» y argumentó que formaba parte de una experimentación.

«Lo que queríamos era verificar nuestra hipotesis, la hipótesis de que yo tengo un número de anticuerpos antes de la inoculación y dos semanas después tengo que cuadriplicar mis anticuerpos para asegurar una inmunidad duradera», expresó.