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Conmoción en el mundo tras la renuncia del Papa Benedicto XVI

No importó el credo ni la nacionalidad. El mundo entero se conmocionó hoy tras la renuncia del Papa Benedicto XVI. En cada rincón del planeta hombres y mujeres expresaron por igual su sorpresa y conmoción ante la noticia.

Papa Benedicto XVINo importó el credo ni la nacionalidad. El mundo entero se conmocionó hoy tras la renuncia del Papa Benedicto XVI. En cada rincón del planeta hombres y mujeres expresaron por igual su sorpresa y conmoción ante la noticia. Los más afectados fueron claramente los católicos, pero el pesar por la decisión del Joseph Ratzinger atravesó todas las religiones.

Una de las regiones más afectadas fue América latina, donde vive la mayor cantidad de creyentes, sobre todo gracias a Brasil donde la Iglesia católica gana adeptos con fuerza.

Los feligreses latinoamericanos, que recibieron la visita del Papa dos veces, reaccionaron con asombro y tristeza ante la renuncia de Benedicto XVI.

En Argentina, que había sido visitada dos veces por el papa Juan Pablo II y ninguna por Benedicto XVI, el obispo de La Plata, monseñor Alberto Bochatey, dijo que el Sumo Pontífice ya había anticipado que podía dejar su reinado, aunque admitió su «sorpresa» ante la noticia.

«Es una sorpresa muy grande para todos, nadie lo esperaba. El Papa había escrito en sus libros que estaba dispuesto a renunciar cuando llegara el momento oportuno, cuando sintiera que no tenía fuerzas para continuar, y es lo que sucedió con su renuncia», dijo Bochatey a Radio Mitre.

Por su parte, monseñor Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú, declaró: «Hay un reconocimiento de su limitación en las fuerzas para cumplir tareas, que son muy exigentes. Y si él percibe esto, es un gesto muy bueno que prefiera renunciar para que otro pueda llevar adelante la tarea de ser el sucesor de Pedro».

El arzobispo argentino Marcelo Sánchez Dorondo, canciller de la Academia Pontificia de Ciencias, confesó estar «muy triste con la noticia». «Ayer estuve con él cuando celebró la misa para los caballeros de Malta, y no se sabía nada, es una noticia de hoy», reveló.

En Brasil, el arzobispo de Rio de Janeiro, Orani Tempesta, confirmó que la renuncia no impedirá la realización de la Conferencia Mundial de la Juventud prevista para julio. Se esperaba que el Papa visitara Brasil durante ese evento, que se calcula atraerá a más de 4 millones de fieles.

La arquidiócesis también dijo por Twitter que dará la bienvenida al nuevo Papa en ese evento (si es que para entonces la «fumata blanca» ha anunciado el nombre del sucesor).

En Rio de Janeiro, dirigentes locales dejaron por un momento los festejos de carnaval para comentar la noticia. El gobernador, Sergio Cabral, dijo que respetaba la decisión y reiteró su «confianza en que será un éxito la Conferencia Mundial de la Juventud». La decisión del Papa «duele en el corazón», dijo el monseñor Darci Nicioli, obispo auxiliar de la arquidiócesis y antiguo rector del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, al sitio de internet G1.

En Chile, el cardenal arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, uno de los electores, dijo que Benedicto «se fue cansado por su edad y por el peso que significa llevar a la Iglesia adelante». Sobre la renuncia, Ezzati dijo estar «muy agradecido por el gesto del Papa, porque es un gesto muy valiente, y agradecido por los ocho años que ha sido pontífice».

Benedicto es «uno de los papas que con mayor profundidad ha penetrado en la cultura contemporánea», añadió y pidió «la ayuda del espíritu para que los cardenales que deberán reunirse para la elección del nuevo Papa puedan tener las luces necesarias para encontrar a la persona que guíe a la Iglesia los próximos años».

En Venezuela, el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), obispo Diego Padrón, afirmó que había que ver este momento como «muy positivo para la Iglesia y para el mundo».

En declaraciones al canal de noticias Globovisión, dijo que «el Papa ha sido muy humano al tener en cuenta su poca fuerza física y con humildad entregarse al servicio». El secretario de la CEV, obispo Jesús González de Zárate, consideró «inédita» y «sorpresiva» la decisión que tomó el Papa y dijo que ante ese evento «nos podemos hacer muchos interrogantes, pero las respuestas a esos interrogantes las encontraremos en nuestra propia fe».»En este momento lo que priva en el ánimo de un católico es precisamente la fe en la Iglesia, la fe en el ministerio del sucesor de San Pedro y esa es la actitud que tenemos que tener en este momento», declaró el obispo a Globovisión.

En Bolivia, el vocero de la iglesia católica, Edwin Bazán, declaró que «estamos sorprendidos como todos… Es un momento para dar gracias a Dios por el don que significa el Santo Padre a la Iglesia católica».

En Bolivia también, Eduardo Paredes, un peruano 62 años, reaccionó expresando que sorprende porque el Papa «aparentemente goza de buena salud. Me parece que hay algún conflicto en la Iglesia porque no encuentro razón que renuncie, los demás papas no lo han hecho así».

En Paraguay, el monseñor Edmundo Valenzuela, arzobispo coadjutor de Asunción, dijo que admira «la sabiduría del Papa y su capacidad de servir a la Iglesia pero cuando siente que ya no puede más por falta de fuerzas físicas, anunció su alejamiento y esa es una actitud destacable».

Valenzuela se negó a comentar sobre la posible elección de un latinoamericanocomo nuevo Sumo Pontífice. En cambio, monseñor Zacarías Ortiz, obispo de la diócesis de Concepción también en Paraguay, opinó que Benedicto XVI «deja el liderazgo de la Iglesia en una etapa difícil». «En estos momentos, diferentes organizaciones mundiales intentan marginar la doctrina de la Iglesia con criterios anticristianos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial», aludiendo al impulso a programas económicos presuntamente neoliberales sin tener «en cuenta la situación de millones de fieles pobres», dijo. Y pronosticó que el nuevo Pontífice «tendrá que llevar adelante una contraofensiva contra las ideas anticristianas».

En México, el monseñor Eugenio Lira Rugarcia, obispo de Puebla y secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, dijo que la decisión de Benedicto XVI «nos fortalece en la fe, porque somos conscientes que es Jesús quien fundó la Iglesia. El Papa es sólo su representante, un instrumento» e invitó «a todos los católicos de México, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a que recibamos esta decisión del Papa con un espíritu de fe».

«Las fuerzas físicas han disminuido con el paso de los años. El Papa, aunque permanece totalmente lúcido, espiritual, mentalmente, ya físicamente tiene más dificultades», destacó Rugarcia.

En Ciudad de México, Marco Antonio Chistz, un corredor de bienes raíces y fiel creyente dijo: «Estoy muy sorprendido. Lo tengo que digerir. Estoy como en shock. ¿Qué tan grave es su enfermedad como para que tenga que renunciar?». Carmen Sánchez, una ama de casa de 81 años, comentó: «Siento mucha tristeza. Lo escuché en las noticias que a fin de mes renuncia. ¿Cuál es el motivo? Solamente Dios lo sabe».

El presidente de los obispos de Perú, Monseñor Salvador Piñeiro, desde Huamanga-Ayacucho se mostró «conmovido» tras la renuncia. El Papa «ha tomado una decisión muy grande, reflexionó que sus fuerzas físicas declinaban. Esta decisión la habrá pensado ante Dios, nos duele su partida pero él va a estar en la Iglesia desde otro ángulo como un brillante teólogo».

En Colombia, el cardenal colombiano Rubén Salazar, dijo que «lo vamos a echar profundamente de menos».

Los cubanos, a través de su cardenal Jaime Ortega, comentó que había sido tomado de sorpresa por la noticia. «El Papa rompe una vez más los patrones y no teme anunciar al mundo que está débil y cansado para continuar la gran responsabilidad de gobernar la Iglesia Católica», expresó. «Solo un gran amor a Jesucristo, a su Iglesia, y una gran humildad, pueden impulsar un paso semejante», agregó.

Las iglesias en Cuba estaban cerradas temprano por la mañana pero a poco a poco los personas se iban enterando de la noticia y expresaban su sorpresa, mientras consideraban que esta era una oportunidad de renovación. «La iglesia tiene que atemperarse con los tiempos que tiene el mundo. La iglesia se ha quedado un poquito atrás», opinó Angel Aguilera, un católico de 33 años, parado frente a la Catedral, una construcción barroca del siglo XVIII que fue visitada por Benedicto XVI en su viaje a Cuba en marzo de 2012. «Hay muchos curas y cardenales jóvenes que pueden asumir dignamente la responsabilidad de ser Papa», agregó.

El anuncio también causó mucha sorpresa en Europa e incluso en África de donde podría salir el próximo Papa. El cardenal Peter Turkson, de Ghana, es uno de los favoritos a suceder a Benedicto XVI.

La noticia también atravesó a todas las religiones. El pontificado de Benedicto XVI marcó «las mejores relaciones entre la Iglesia y el rabinato, esperamos que continúe así», dijo el portavoz del rabino jefe de Israel, Yona Metzger. El Papa hizo «mucho por las relaciones interreligiosas en el mundo», entre el cristianismo, el judaísmo y el Islam, agregó. «El Papa Benedicto XVI ha hecho mucho por impedir y reducir el antisemitismo, además, la cuestión de la paz israelí-palestina era particularmente cercana a su corazón», agregó.

El gran imán de Al Azhar, principal institución teológica sunnita musulmana, Ahmad el Tayyeb, dijo en Egipto estar conmovido. «Para el Islam cualquiera que deja un cargo por motivos de salud no es buena noticia», manifestó una fuente cercana al gran imán que se mostró preocupado por Benedicto XVI.

En tanto, el portavoz de la Iglesia copta expresó pesar por la dimisión. «El Papa asumió un rol importante para la extensión de la paz y la renuncia a la violencia», dijo el obispo Angelos. «Esperamos que Dios ayude a nuestros hermanos a elegir un Papa tolerante que profundice los principios de la paz, la coexistencia y la amistad», agregó.

También fueron muchos los mandatarios que mostraron su conmoción tras el anuncio. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó su cariño por el Papa y auguró sus mejores deseos a quienes se reunirán pronto para elegir a su sucesor. «En nombre de los estadounidenses en todo el mundo, Michelle y yo deseamos expresar nuestro aprecio y nuestras plegarias por Su Santidad Benedicto XVI», indicó el mandatario en un comunicado divulgado por la Casa Blanca.

«Michelle y yo recordamos de corazón nuestro encuentro con el Santo Padre en 2009», afirmó. «Además siempre aprecié nuestro trabajo juntos en estos últimos cuatro años», remarcó Obama, y destacó que «la Iglesia desarrolla un papel fundamental en Estados Unidos y en el mundo».

En tanto, el presidente de la Unión Europea (UE), Herman van Rompuy, manifestó «mucho respeto» por la decisión, luego de un pontificado «breve pero extremadamente difícil».

Clarin

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