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Valle con 85 géiseres es la nueva atracción turística natural de la región Tacna

TGEISERESESPECIALTacna es ampliamente conocida por su atractivo comercial. Miles de ciudadanos chilenos visitan la ciudad todos los meses del año. Pero ahora las autoridades locales trabajan para convertir a la región en un centro de turismo ecológico. Para lograrlo echarán mano a su Área de Conservación Regional Vilacota-Maure y a otros tres sitios naturales con importantes reservas de flora y fauna.

Álex Cruz Huaranca, responsable del Sistema Regional de Áreas Naturales Protegidas, indicó que aunque Vilacota-Maure fue creada en 2009, este año recién se comenzó a difundir sus potencialidades. Hay un trabajo intenso para hacer de este lugar un destino turístico de la región.

Vilacota-Maure es la primera área de conservación regional de Tacna y abarca los distritos de Palca, Tarata, Ticaco, Susapaya y Candarave. Son más de 124 mil 313 hectáreas.

Los que tomen la decisión de llegar hasta esta zona ubicada aproximadamente a cuatro horas de la ciudad, podrán apreciar una muestra importante de ecosistemas andinos y especies de flora y fauna en peligro de extinción.

Pero si hay algo que acapara la atención en este lugar es el valle de los géiseres, ubicado a 4 mil 300 metros sobre el nivel del mar, en la cuenca del río Calientes, provincia de Candarave. En este valle estrecho se ubican 85 fuentes termales, cuyas aguas temperadas oscilan entre los 37 y 80 grados centígrados. A estas aguas sulfurosas se les atribuye muchas propiedades curativas.

Los géiseres están rodeados por un paisaje que deleita la vista, el mismo que está conformado por comunidades de vegetales como la yareta y la tola, dos de las pocas especies que crecen a esta altura. Todas estas condiciones hacen de este lugar un extraordinario destino ecoturístico.

OTRAS JOYAS NATURALES

Pero si el Área de Conservación Regional Vilacota-Maure tiene tremendo potencial, también lo tienen los tres sitios prioritarios de conservación que se encuentran en vías de ser declarados como áreas de conservación regional.

Cruz explica que estos son Morro Sama–Quebrada de Burros, ubicado a 75 kilómetros al norte de Tacna, en el distrito de Sama. En este lugar se busca preservar los paisajes, las especies como la nutria, el pingüino y el pelícano, además de las lomas costeras de Morro Sama. Además se destaca que en este sector existe presencia de restos arqueológicos con más de 10 mil años de antigüedad.

A este lugar se suman las Lomas de Tacahuay, ubicadas en la provincia Jorge Basadre, en el distrito de Ite. Aquí se alberga una cantidad importante de especies, tanto de flora como de fauna.

Finalmente, Cruz señala que se trata de conservar el tillandsial (comunidad vegetal) del Intiorko, también conocido como “siempreviva”. Esta especie es resistente a la exposición del sol y a la humedad. Se ubica en las llanuras del cerro Intiorko.

Actividad turística no afectaría recursos naturales en la zona

Los especialistas indicaron que el impacto que genera tanto el área de conservación regional Vilacota-Maure como los sitios prioritarios de conservación, no es negativo y, por el contrario, puede ayudar al desarrollo de las poblaciones que viven en estos sectores y en zonas aledañas.

Las comunidades de esta área natural pueden volverse beneficiarias de los aportes que brinda el sector turismo en estas localidades, lo que los comprometería más con su conservación y cuidado, ya que verán a estos recursos naturales como fuentes de ingreso que antes no tenían.

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