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Arequipa: minero dinamita a cónyuge y muere en explosión

Rolando Juvenal Castillo Ccoscco (31) mató con sus propias manos a su esposa, ahorcándola con una rafia, y luego activó una carga del artefacto explosivo emulnor para desaparecer su cuerpo.

La relación entre Rolando Juvenal Castillo Ccoscco (31) y Nancy Huanca Aymara (25) no era la mejor. Precisamente en un minuto de locura, y motivado por los celos, el joven cocinero de una empresa minera que opera en la provincia de Caravelí (región Arequipa) mató con sus propias manos a su esposa, ahorcándola con una rafia, y luego activó una carga del artefacto explosivo emulnor para desaparecer su cuerpo. Sin embargo, en ese mismo instante de insania se decidió lanzar sobre ella antes de que el dispositivo estallara.

Según la necropsia practicada por los peritos de Criminalística de la Policía, la muerte de la mujer fue por estrangulamiento debido a la asfixia provocada por las manos de Castillo. El cuerpo evidencia, además, traumatismos múltiples debido a la explosión. Pero ella ya había fallecido cuando eso ocurrió.

Castillo Ccoscco llevó la peor parte, pues no solo murió con la explosión. Antes se intentó suicidar con un pedazo de rafia, pero no lo logró. Finalmente optó por acabar con su vida activando el emulnor y terminó con todo el abdomen destrozado. Según el documento de Medicina Legal sufrió un shock hipovolémico con traumatismos múltiples.

Según dijo la Policía a Perú.21, el cuerpo del varón, luego de la explosión, voló hasta el techo con fuerza y luego cayó al piso. Castillo fue encontrado sobre una cama boca abajo. Toda la pequeña habitación contigua a la cebichería que administraban los esposos estaba rodeada de sangre.

El hecho ocurrió al filo de la medianoche del jueves en el inmueble donde la pareja abrió su negocio hace más de seis meses, en la calle Chile N° 300, en el distrito de Bustamante y Rivero. Antes del lamentable hecho, testigos indicaron que observaron a los fallecidos discutiendo constantemente. Esta fue la última vez.

VOLARON VENTANAS. El remezón de la explosión fue tan fuerte, que fue percibido por los vecinos de casi toda la cuadra. Estos salieron de sus casas pensando que se trataba de un atentado terrorista, pero no era así. Sin embargo, la detonación provocó que algunos vidrios de las casas vecinas se quebraran.

 

Fuente: Perú21