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Alud sepulta a 200 personas en Brasil

"Toda la familia de mi vecino se fue con el lodo. Sólo en su casa vivían siete personas", afirmó el vendedor Carlos Eduardo Moreira, uno de los sobrevivientes del alud ocurrido anteanoche que destruyó gran parte de la favela, construida sobre el terreno de un antiguo basurero.

Lentamente y rodeados por la desesperación de familiares de unos 200 desaparecidos, 300 rescatistas brasileños trabajan las 24 horas del día removiendo toneladas de lodo y basura que se deslizaron del cerro de Bumba, en Niterói, escenario de la peor tragedia causada por las lluvias que castigaron a Río de Janeiro toda la semana.

«Toda la familia de mi vecino se fue con el lodo. Sólo en su casa vivían siete personas», afirmó el vendedor Carlos Eduardo Moreira, uno de los sobrevivientes del alud ocurrido anteanoche que destruyó gran parte de la favela, construida sobre el terreno de un antiguo basurero.

Grandes equipos mecánicos retiran los escombros bajo la mirada atenta de los bomberos, que buscan rastros de las víctimas del derrumbe ocurridos, y que podrá hacer duplicarse el número de víctimas fatales de las lluvias en el estado brasileño, que hoy llega a 182.

La esperanza de encontrar a sobrevivientes es mínima: «Nosotros siempre decimos que trabajamos con el objetivo de encontrar a gente viva. En esa situación, sin embargo, eso es muy difícil», expresó el subcomandante del cuerpo de bomberos, el coronel José Paulo Miranda.

En las primeras horas de búsquedas tras el derrumbe en la favela del cerro de Bumba, los socorristas lograron retirar a 25 sobrervivientes. Después de ello, sin embargo, sólo se han encontrado víctimas mortales: 17 cuerpos fueron retirados de los escombros de unas 50 viviendas destruidas, en las que, según se estima, vivían unas 200 personas.

El mismo trabajo de búsqueda contempla riesgos de contaminación, por lo cual los bomberos usan equipos mecánicos para revolver la tierra y protegen sus rostros con máscaras.

El alcalde de Niterói, Jorge Roberto Silveira, aseguró que ignoraba que la comunidad del cerro de Bumba estuviera instalada en una región sujeta a derrumbes: «El basurero estaba desactivado hace 30 años. La región es muy pobre y las informaciones que yo tenía eran de que el basurero era muy antiguo y no contemplaba riesgo alguno».

Tras la tragedia, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció la liberación de poco más de 100 millones de dólares en carácter de emergencia para atender a las víctimas de las lluvias en Río, que obligaron a unas 14.000 personas a abandonar sus casas.

El dinero, sin embargo, tardará dos semanas en ser puesto a disposición. Al mismo tiempo, el Ministerio de Salud anunció que enviará a Río 75.000 equipos de medicamentos para prevenir brotes epidémicos de enfermedades como leptospirosis, hepatitis y dengue.

A lo largo de los próximos días, Río de Janeiro y otras ciudades afectadas por las lluvias se dedicarán al trabajo de limpieza y reconstrucción. Pero en Niterói, todos los esfuerzos seguirán concentrados por muchos días más en la búsqueda de cuerpos enterrados bajo el lodo y la basura.