Lacsanga y Muzga es una bomba de tiempo

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SE VIENE LA GUERRA DEL AGUA:

En el mundo ya se han generado cerca de 40 conflictos entre países por el uso y propiedad del agua. En el Perú, tenemos otros tantos de enfrentamientos entre agricultores y con las empresas mineras en los valles costeños y cuencas andinas. El conflicto entre las comunidades campesinas entre Lacsanga y Muzga -con un muerto- es solo una bomba de tiempo para las autoridades y dirigentes de la provincia y la región Lima. Necesitamos una mesa de trabajo urgente para tratar el tema en forma responsable y oportuna.400

No hay agricultura sin agua. No hay minería sin agua. No hay industria sin agua. No hay vida ni pueblo sin agua. El líquido elemento es un poder visible de quienes lo administran y comercializan. No deberíamos preocuparnos por el agua, porque la superficie de la Tierra está cubierta en sus dos terceras partes por agua. Pero lo real es que hemos comenzado a tener menos agua en nuestras casas, en las empresas y en las cuencas hidrográficas.

Algunos especialistas señalan que malgastamos el 50% de los recursos hídricos, y que la escasez del agua se viene a pasos agigantados. Primero, que no estamos usando bien el agua. Segundo, que estamos frente a un problema de calentamiento global que reducirá el volumen hídrico. Tercero, que cada día se explota más centros mineros. Cuarto, que cada día se incrementa la frontera agrícola en la costa, sierra y selva.

Por tanto, no es exagerado decir que se vienen más conflictos por el uso del agua, como el que mantienen las comunidades campesinas de Muzga y Laczanga en el distrito de Paccho, que es una clarinada, que por ahora guarda cierta tranquilidad por la época de lluvia existente, pero de no adoptarse medidas urgentes para la administración y vigilancia de su uso por todos los protagonistas: Estado, empresas agropecuarias, mineras, hidroeléctricas, gobiernos locales y comunidades campesinas, podemos llegar en los próximos meses a un conflicto mayor, de acuerdo a las informaciones un poco reservadas que circulan en las comunidades campesinas del distrito de Paccho.

COMO SE GASTA EL AGUA EN EL PERU
Para producir una tonelada de acero se requieren 250 metros cúbicos de agua, para refinar una tonelada de crudo de petróleo se necesita mil, pero para producir una tonelada de maíz, 10 mil. La agricultura es una de las actividades económicas que más agua necesita.

El problema del agua es un tema mundial. A nivel global, las sequías aumentan y las lluvias disminuyen. Y el Perú tiene a la agricultura entre sus principales motores económicos. Depende de las lluvias para su abastecimiento hídrico.

Diversos estudios sustentan que la disponibilidad de agua a mediano y largo plazo en el Perú se va a reducir. Se habla de un 20 a 40%, por menor volumen y frecuencia de precipitaciones. Las reservas de nieve disminuyen: la cordillera Blanca terminará por convertirse en Negra. Vamos a enfrentar varios problemas porque la población, en permanente aumento, demandará más alimentos. Y producirlos significa mayor uso de agua.

El agua provoca conflictos de la agricultura con el Estado y con otras actividades económicas con las que compite por el recurso, como la minería, las hidroeléctricas y las sanitarias, que si bien todavía no dan mucho que hablar, pero estamos acercándonos a conflictos entre los usuarios del campo y la ciudad.

Y si bien desde hace algunos años se vienen limando asperezas, al parecer no resulta suficiente. Para algunos especialistas, la mayor parte de las dificultades actuales nacen porque la ley de aguas y su administración no es de las mejores, y por eso últimamente se han dado decretos y reglamentos que no contentan a todos. El problema del agua no es un asunto solo de leyes, sino de cultura en su uso y de imponer tecnologías preventivas desde ahora, y no esperar apagar incendios cuando aparecen los conflictos. Los planes y programas de prevención es una tarea pendiente de las autoridades locales y regionales.

RIVAL HISTÓRICO DE LA AGRICULTURA: LA MINERÍA
Si bien con la minería siempre ha existido competencia, ahora se aproximan nuevos problemas. El primero es por los yacimientos mineros que están sobre los 3.000 a 4.000 m.s.n.m. En ese rango se encuentran las vetas de agua, los grandes alimentadores de agua superficial y subterránea. Las actividades mineras son perniciosas para los puquiales, dependiendo de cómo se lleven a efecto su exploración y explotación.

Si bien el problema recién se inicia, se complicará en los próximos meses cuando el agua muestre su escasez. Tratando de prevenir el conflicto, el gobierno pretende una privatización asolapada del recurso hídrico. Pero el remedio puede resultar peor que la enfermedad. Los yacimientos mineros de Leoncio Prado, Paccho, Pachangara y Oyón se están apropiando de las tierras y las aguas cercanas y van a empezar a usar las que están a mayor altura y de toda la cuenca. La advertencia de Manuel Scorza en Redoble por Rancas frente a la voracidad de las empresas mineras vuelve a tomar dramática vigencia.

Una situación más compleja es la que se está generando por la propiedad de las aguas. Legalmente las mineras están adquiriendo derechos de agua de los agricultores, lo que significa que los campos salen de la producción y, de paso, aumenta la cesantía. Además, si bien la agricultura es de alta demanda hídrica, usa sólo un tercio del año el agua, pero cuando el derecho se traspasa a la minería se ocupa el triple, con el consiguiente impacto en los acuíferos subterráneos, que ya presentan señales de agotamiento.

Una propuesta es que se bonifique el uso de otras fuentes de agua. En Chile, la empresa minera La Escondida traslada agua desalinizada de mar unos 150 km hasta la cordillera. Ha resuelto su problema con una inversión cuantiosa y no ha dejado ningún damnificado en el camino. Igual inversión tienen que poner en agenda las empresas mineras Los Quenuales, Uchucchacua, Raura del ámbito de la región Lima y todas las empresas mineras en general.

OTRO RIVAL: LAS HIDROELÉCTRICAS
En el Perú hemos estamos buscando alternativas energéticas. Las centrales hidroeléctricas siguen jugando un papel preponderante. Los agricultores denuncian que, para responder a las demandas del sistema interconectado, las centrales modifican los caudales de captación en las bocatomas. Y las devoluciones alteran la distribución de las aguas en los sectores agrícolas y de agua potable. Por ello, se considera que los productores de energía deberían participar con todos los usuarios de la cuenca para llegar a una fórmula de consenso. Cuidado con los lechos.

Otro problema que ha ido adquiriendo notoriedad es la explotación de áridos en los bordes de ríos. La excesiva extracción de las arenas hace que el nivel del lecho vaya bajando. Son realidades de los valles de la costa y los valles andinos. Hay zonas donde se han medido entre cinco y ocho metros de descenso en la cota del lecho. Eso significa que las bocatomas se están quedando en el aire.

Frente a tales problemas, se presentó un proyecto de ley que busca liberar la situación, sin dejar de lado la necesidad de contar con la información al día sobre los derechos. Junto con eso, en el presupuesto 2009 se le otorgaron recursos a la DGA para que este año inicie el proceso de transformación e inscripción.

El interés del Estado de contar con información es su responsabilidad y debe generar las condiciones para que los particulares inscriban o registren adecuadamente.

TENEMOS ESCASEZ, PERO SE DESPEDICIA EL AGUA
Se supone que el agua es un bien inagotable pero a este ritmo tiene los días contados. De hecho, 1.100 millones de personas carecen de acceso al agua potable y se calcula que en 2004 murieron 2 millones de habitantes víctimas de enfermedades relacionadas con la falta de agua potable, saneamiento e higiene. Sólo en los países en vías de desarrollo se calcula que el 80% de las enfermedades están ligadas al agua.
Las razones de su escasez se reitera que son: el incremento de población y el uso desmedido de este recurso, a lo que hay que sumar un mal reparto. China es un ejemplo de lo que sucede cuando la presión de la población es demasiado fuerte. Más de un millar de pozos secos se abandonan cada año. Más de doscientos mil pozos nuevos se han abierto y están agotando poco a poco las capas freáticas. La que se encuentra bajo Pekín ha descendido más de sesenta metros desde 1965. ¿Qué sucederá cuando a centenares de millones de chinos les falte el agua?. Un coletazo social de los chinos podría fácilmente poner en peligro la estabilidad del planeta.

Si queremos datos sobre el uso desmedido, tomemos como ejemplo que con 50 litros que usamos a diario en la ducha viven tres familias en Etiopía durante la época seca, y los 15 litros que gastamos al bajar la manija del excusado es lo que usa una de esas familias en todo el día.
En los últimos años en el Perú se han incrementado enfrentamientos y conflictos por el agua en comunidades campesinas y entre agricultores de los valles costeños y andinos. En el año 2000 hubo una verdadera “guerra del agua” en Cochabamba, Bolivia. El gobierno de Hugo Banzer le había entregado la concesión para manejar el sistema de agua a la trasnacional Bechtel Corporation. A las pocas semanas de asumir sus funciones, la Bechtel impuso el “tarifazo”. Familias con sueldos míseros se encontraron con facturas de agua que se llevaban el 20% de sus ingresos. La guerra estalló en las calles y no paró hasta que la empresa abandonó Bolivia.

RIVALIDAD ENTRE FAMILIAS: POR TENER UN POCO DE AGUA
Pero el conflicto por el agua no es solo entre el pueblo y las multinacionales, entre los pueblos de una misma región, sino entre primos y hermanos de una misma familia como sucede en las comunidades de Lacsanga y Muzga en el distrito de Paccho. En estas comunidades esta prohibido hablar con extraños sobre sus acuerdos de asamblea que son un secreto bajo siete llaves, con sanciones ejemplares a quienes incumplan estos acuerdos. No son alarmas gratuitas, son testimonios a media voz que nos llegan de comuneros por ser hijo de este distrito andino.
: por ejemplo el conflicto entre los habitantes de la cuenca del Ebro y el Levante español, acosado por la falta de agua. El conflicto hunde sus raíces en el turismo más despilfarrador y los regadíos sin control, y es avivado frecuentemente por políticos de diferentes ideologías. El marco es el Plan Hidrológico Nacional los actores de esta guerra silenciada son las autonomías, los ecologistas, los agricultores, los políticos, y los hosteleros en todas sus variantes. La mayoría de los estudios coinciden en señalar que en España no falta el agua, pero que hay varias causas que están acabando con ella en el oriente del país: una política de turismo no adecuada a la zona -hay multitud de campos de golf y parques temáticos en un lugar carente de agua-, un gran índice de población y un “mercado negro” del agua, como publicó la prensa el 22 de marzo de 2008.
No solamente en el Perú se pierde el agua. En España la agricultura se lleva el 80% del agua y de ésta la mayoría se pierde. Las ciudades pierden el 35% del agua por fugas en las obsoletas redes de suministro. España es el tercer país del mundo que más agua consume. Casi lo de menos es cómo llegue el agua al Levante -que llegará- sino el cambiar unos hábitos de vida a los que nadie está dispuesto a renunciar, sea cual sea la parte del país donde miremos. No hay más que tener en cuenta que cada español gasta 1.174 m3 por persona al año, frente a los 726 de media en Europa.
Pero mientras el planteamiento siga siendo el de ver quien saca más negocio del agua, la guerra está servida en el planeta, en el Perú y en distrito de Paccho. No es posible que unos pocos tengan fácilmente dos o tres piscinas en sus mansiones, mientras que los pobres no pueden tener un litro de agua para aplacar la sed de sus huertos y de sus hijos. ¿Qué piensan de todo esto, y qué proponen frente al tema del agua las autoridades de la provincia de Huaura y la región Lima?. Desde estas páginas alentamos a todas las voces y todas las fuerzas para el agua no sea un privilegio de pocos, sino un derecho de todos.

Escribe: Néstor Roque Solís

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