625 internos recuperaron libertad mediante gracias presidenciales

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Un total de 625 internos recuperaron su libertad durante el año 2008 gracias al trabajo realizado por la Comisión de Indultos y la Ministra de Justicia, Rosario Fernández, quienes evaluaron a lo largo del año por lo menos cuatro mil solicitudes, trabajo que permitió otorgar 59 indultos por razones humanitarias, 14 indultos comunes y 552 conmutaciones de pena.

Este resultado satisfactorio es consecuencia de una política agresiva dispuesta por Fernández desde el comienzo de su gestión, que dispuso que la Comisión Nacional de Indulto, Derecho de gracia por razones humanitarias y Conmutación de pena, presidida por Miguel Facundo Chinguel, trabaje de manera permanente en los establecimientos penitenciarios, logrando un trato directo con los internos, lo que permitió tener adecuados criterios de evaluación.

El proceso de evaluación se inicia con el contacto de los internos y el equipo de la Comisión, que visita pabellón por pabellón a los internos de los penales de todo el país y asesora a los interesados en la elaboración de sus expedientes. Luego se encarga de su evaluación y se da trámite a los que cumplan con los requisitos, caso contrario, se informa a los interesados cuales son los documentos que les faltan para completarlos.

Cabe resaltar que a diferencia de gestiones anteriores, este trabajo se realiza de manera permanente a lo largo del año y la ministra Fernández revisa los expedientes caso por caso, para luego, remitir los aprobados al Presidente de la República pues es la única persona facultada constitucionalmente para conceder este tipo de gracias.

TIPOS DE INDULTOS

El indulto humanitario se otorgan por motivos de salud, principalmente a personas que padecen enfermedades terminales cuyo estado no es compatible con la vida en un establecimiento penitenciario y, por lo tanto, ya no constituyen un peligro para la sociedad.

Tal es el caso de Celina Julia Moya Castillo, de 56 años de edad, quien obtuvo dicha gracia debido a que padecía cáncer de cerviz (útero). Lamentablemente, al poco tiempo de abandonar el Establecimiento Penitenciario para Mujeres de Chorrillos, falleció como consecuencia de dicha enfermedad.

El indulto común, se otorga a los internos que han acreditado avances en su proceso de resocialización, para lo cual debe contar con los certificados que acrediten su buena conducta, participación en actividades laborales y educativas, además de los informes psicológicos y de asistencia social y haber cumplido parte de su condena. En otras palabras es el perdón de la pena.

Un caso representativo de esta modalidad es el Eduardo Villafuerte Yupanqui, quien estuvo recluido durante tres años en el Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, por haber sido sentenciado por el delito de robo en grado de tentativa. El joven ingresó al penal a la edad de 18 años y ahora, con 21, ha decidido no desaprovechar esta nueva oportunidad que le da la vida.

Finalmente, la conmutación de pena, como su mismo nombre lo indica, es el cambio de una pena por otra menor, lo que permite al interno -previa evaluación y cumplimiento de una serie de requisitos- recuperar su libertad en un tiempo menor al establecido por su sentencia.

Un caso emblemático de conmutación de pena es el de Carlos Saavedra Reátegui quien recuperó ayer su libertad luego de que se le concediera dicha gracia presidencial. Se trata de una persona de 70 años que se encontraba recluida en el Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, sentenciado por tráfico ilícito de drogas. Durante su internamiento dio claras muestras de resocialización e incluso presidía una asociación de adultos mayores, que se encarga de velar y organizar actividades a favor de los internos de la tercera edad.

La conmutación de pena también permitió que personas como Pedro Zambrano García, un ajedrecista de 65 años sentenciado por tráfico ilícito de drogas y Froilán Pedro Castello Cometivos, un boxeador condenado por robo agravado, puedan desarrollar una nueve etapa de su vida teniendo como base al deporte que tanto les apasiona.

Cabe señalar que tal como en su momento lo dijo la ministra Fernández, las gracias presidenciales se conceden a los internos que han cumplido con una serie de requisitos, evaluados cuidadosamente tanto por la Comisión de Indultos como por ella misma.

Asimismo, su otorgamiento incluye un compromiso por parte de los beneficiarios de no volver a delinquir, pues de lo contrario, serían sancionados con penas mayores a las que se les impuso. Para ello, el Ministerio de Justicia prepara un proyecto de ley que remitirá próximamente al Congreso de la República para su debate y aprobación.

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