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Shock de confianza Gobiernos Regionales, Municipales y APEC

La XVI Cumbre de APEC en el Perú ha sido exitosísima. Podemos sentirnos orgullosos de una reunión tan bien organizada y conducida, en la que se dieron cita 21 presidentes de naciones ricas, emergentes.

La XVI Cumbre de APEC en el Perú ha sido exitosísima. Podemos sentirnos orgullosos de una reunión tan bien organizada y conducida, en la que se dieron cita 21 presidentes de naciones ricas, emergentes, emprendedoras y que, como sabemos, movilizan aproximadamente el 50 por ciento de la riqueza mundial. Por casi una semana, el Perú ha sido el centro de las noticias que han recorrido el mundo, las que han tenido impacto en todos los países. En esta realidad en la que la globalización es imparable, esa es una gran noticia. Es sumamente destacable el comportamiento de los ciudadanos del país, pues nada ha opacado las diversas reuniones de la Cumbre.

La reunión, ha tenido mayor impacto, pues se ha producido en medio de la crisis financiera y económica de impacto mundial. Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Japón y otros países industrializados se encuentran en recesión declarada por sus propios gobiernos. En estos días se informa de la inyección de 260 MIL MILLONES DE DÓLARES de la Unión Europea para aplacar la recesión en el Viejo Mundo. China anunció días antes de la XVI Cumbre de APEC que invertirá 560 MIL MILLONES de dólares para frenar la recesión y continuar su camino de crecimiento de cifras cercanas a los dos dígitos. Estados Unidos acaba de informar que destinará 800 MIL MILLONES de dólares más que se suman a los 700 mil millones ya aprobados por su Congreso con el fin de salir lo más rápidamente de la recesión. Las cifras parecen inimaginables. Se habla de miles de miles de millones de dólares para impedir que el mundo se detenga.

El Proyecto LYNK de las Naciones Unidas ha preparado un informe sobre escenarios de la crisis en el que señala como escenario optimista que a partir del 2010 habrá una recuperación moderadamente acelerada. Un segundo escenario plantea dos años de decrecimiento (2009 y 2010) y la salida a partir del 2011 y el escenario pesimista no define un momento de salida de la crisis. En todo caso, en el escenario optimista, el 2009 habrá recesión en el mundo.

Pese a los anuncios del Gobierno norteamericano la sociedad y los inversores no confían y en tanto no confían la crisis se profundiza.

El tema clave de la crisis es reestablecer la confianza que es uno de los puntos más débiles de la cultura, moral, la identidad, la imagen, los hábitos y la conducta del peruano. El peruano no confía y tiene razones para no confiar. Pero un país en el que no se confía en el otro, muy pocos se asocian, pocos se unen para emprender como un solo equipo un proyecto de desarrollo.

SHOCK DE CONFIANZA

La confianza se construye. La confianza no nace de la noche a la mañana. Pero es el fundamento esencial del crecimiento, el desarrollo, de la capacidad de un país para unirse, proyectarse y alcanzar sus objetivos.

En la XVI Cumbre de APEC los peruanos han tenido confianza y, también, cierta indiferencia. La mayoría ha tenido una gran expectativa. Pero tuvieron confianza en que la reunión marcharía bien y por eso es que no hubo conflictos. Todos por acción o por omisión, colaboraron en el éxito de la Cumbre.

Las autoridades regionales y locales pueden ayudar a construir una sociedad basada en la confianza.

Los presidentes de Región son estadistas en el nivel regional. Los alcaldes son también estadistas de las ciudades, de las provincias y los distritos. Ellos por ser las autoridades más cercanas a los ciudadanos pueden ayudar a construir relaciones de confianza entre los peruanos. Basándose en su autoridad, políticas acertadas y conducta pública y privada pueden ayudar a construir y/o reconstruir el tejido político y social del Perú, desde sus raíces. Reconstruir el tejido social implica hacer renacer la confianza.

Reestablecer la confianza entre los peruanos es esencial. Sin confianza no hay desarrollo. Los países asiáticos avanzaron en el desarrollo por una combinación de políticas públicas adecuadas, combinando confucianismo -valores muy claros que generan asociatividad, responsabilidad, disciplina, respeto mutuo y a las instituciones, honradez y honestidad, meritocracia, espíritu de superación, entre otros- y políticas macroeconómicas muy claras: disciplina fiscal, baja inflación, superávit, entre otras, con un rol claro del mercado y del Estado.

El Perú luego de las cumbres como la APEC y los TLC, requiere de un shock de confianza que puede empezar por políticas públicas acertadas y conductas probas de las autoridades políticas. Los «petroaudios» aumentaron la desconfianza en momentos en que más se necesita confiar para enfrentar la crisis. Los congresistas, los ministros, los presidentes regionales, los alcaldes provinciales y distritales tienen que actuar generando confianza, hablando lo necesario, lo indispensable y cumpliendo con lo que dicen.

Las autoridades locales, especialmente, pueden empezar a liderar este shock de confianza que pondría al Perú en capacidad de capitalizar los logros de las cumbres de este año y superar la crisis, continuando el crecimiento de los últimos seis años. Probidad, transparencia, buen uso de los recursos, diálogo, búsqueda de consensos razonables, mayor transparencia, más participación. El camino hacia el desarrollo lo hacen personas con capacidad para elevarse por encima de sus pequeñeces. El Perú requiere de líderes en todos los niveles y sectores de la sociedad. ¿Podremos hacerlo? ¿Podremos seguir creciendo, ya no por factores externos sino internos? La inversión que el viceministro de economía ha señalado para el próximo año es de 18 mil millones de soles en infraestructura para evitar la recesión. Esa cifra debe convertirán en inversiones pero sin escándalos de malos manejos, con inversiones estratégicas que permitan estar en mejores condiciones para cuando la economía se reactive.

Hemos demostrado que si podemos. El camino no es fácil mas hemos demostrado que sí se puede.

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Por Oswaldo Carpio Villegas