CLIC MAS INFO

Adex pide a congreso de la república «blindar» al Perú de crisis internacional.

El presidente del gremio exportador, José Luis Silva Martinot, opinó que resulta contraproducente que algunos congresistas centren el debate en esa herramienta.
Cargador
Cargador

Voces del sector público y privado se pronunciaron respecto a si el Perú está mejor preparado para enfrentar los riesgos de la crisis en EE.UU. Para la Asociación de Exportadores (ADEX), nuestro país sí está en capacidad de hacerlo, sin embargo, reparó en la necesidad que instancias como el Congreso de la República se sume al esfuerzo pro exportador para minimizar un impacto negativo en el comercio exterior peruano, rechazando iniciativas nocivas como la que va en contra de los Contratos de Exportación No Tradicional (CENT).

El presidente del gremio exportador, José Luis Silva Martinot, opinó que resulta contraproducente que algunos congresistas centren el debate en esa herramienta en particular que ha permitido a cientos de peruanos beneficiarse de un trabajo digno. Lo razonable, dijo es que se debata cómo generar más puestos de trabajo.

En ese sentido, calificó como urgente un trabajo coordinado y conjunto entre el gobierno y sector privado para salir airosos de la crisis. Explicó que las características de la actividad exportadora, en las que las empresas compradoras (extranjeras) no garantizan contratos de largo plazo o indefinido (a las empresas peruanas) por la propia inestabilidad de los mercados internacionales, determinan una alta deserción de las empresas exportadoras.

«Algunos congresistas piensan que endurecer el marco laboral generará empleo, pero es todo lo contrario, promoverá la informalidad y el sub empleo. Se ha hecho público de una empresa exportadora que pasó de tener 6000 trabajadores a 500 por la incertidumbre mundial y porque su principal mercado es EE.UU.», mencionó.

Refirió además que el Perú está frente a una crisis financiera internacional que, en primera instancia, se está tratando de superar con el menor daño económico posible, lo que hace pensar que el impacto sobre la economía peruana sería de una magnitud menor y que podríamos superar el momento crítico sin mayores inconvenientes. «Sin embargo, debemos ser muy objetivos en reconocer que la evolución de la crisis puede llevarnos a un escenario que aún no podemos identificar con precisión», dijo.

Ola hacia el Perú
El líder exportador manifestó que lo único que se sabe en concreto es que el Perú será afectado de alguna manera, por lo que se deben tomar las previsiones entre las que se pueden contar el «levantar barreras de defensa de la economía nacional» pensando en un escenario negativo. Añadió que una de los sectores económicos al que esa ola golpeará es el exportador.

«Si esa barrera es débil, el efecto económico de la crisis financiera penetrará a la economía peruana causando recesión y desempleo, pero si el Perú tiene la capacidad para afrontar e el mercado mundial, respondiendo con estrategias de productividad, competitividad, diversificación, entonces el impacto en nuestra economía será menor», apuntó.

Por ello, consideró que se estaría cometiendo un gravísimo error al pretender derogar la ley que sustenta los CENT, cuando lo racional dice que por el contrario, se debería «blindar» la actividad exportadora que genera empleo a nivel nacional y recursos para el fisco.

«Hay una razón muy elemental que creemos que debe ser comprendida fácilmente por los legisladores, los funcionarios del Ejecutivo y los trabajadores; si las órdenes de compras disminuyen sensiblemente como consecuencia de la crisis internacional y las empresas no tienen la capacidad de ajustarse a esa situación debido a la rigidez que habría en los contratos laborales, lo más probable es que éstas quiebren, causando un desempleo mayor y permanente», explicó

A manera de ejemplo, puntualizó que los países europeos son un claro ejemplo de lo dicho, pues la recesión ya tocó ese continente y, según analistas del The Economist, los países más afectados por este problema son aquellos que tienen un régimen laboral poco flexible como es el caso de España e Italia.

José Luis Silva recordó que cada año, el número de empresas exportadoras que entran y salen es elevado, lo que demuestra que estas unidades económicas se desenvuelven en una ambiente de alta inestabilidad, por lo que de generarse una mayor rigidez laboral ante la eliminación de esta modalidad de contratación, será menor el número de empresas que intenten exportar.